viernes, 2 de septiembre de 2016

FICCIONES. Glas.






TRATAMIENTO #1



EXT. DESCAMPADO – CAÍDA DE LA TARDE

Un descampado en las afueras. Viejos montones de basura que por efecto del paso del tiempo han quedado transformados en túmulos irregulares. Nuestro personaje decapita espigas con una rama pelada, patea latas herrumbrosas, escala montículos: pasa de los cuarenta, pero aquí se siente de nuevo un niño explorador.

Durante un instante queda oculto por una de las elevaciones del terreno. Cuando vuelve a aparecer en imagen, lleva en la mano lo que parece una bolsa de viaje. [De alguna manera debe quedar claro que se trata de un hallazgo casual]. Desconfiado, mira a uno y otro lado para comprobar que nadie lo está observando, que no se trata de una broma o de una trampa. Abre la cremallera de la bolsa, mira en el interior, vuelve a cerrar la cremallera. Apretando la bolsa contra el pecho, sale de cuadro.

sábado, 30 de julio de 2016

NOVEDAD. Kwass o el arte combinatoria [eBook]

  • ‘Kwass’ se nos presenta como un ideario del pensamiento en libertad y en la conquista de lo salvaje a través del envite a cualquier convención normativa, genérica, antropológica, erótica. Su texto es un ideario salvaje que se impone a través de su estilo, del juego, del desafío de la quiebra de cualquier límite tanto técnico como formal.  Ana Gorría

 
 

Kwass o el arte combinatoria [eBook]

Kwass o el arte combinatoria [eBook]  
“En la literatura, lo único que nos atrae es lo salvaje. El tedio sólo es otro nombre para la domesticación. Lo que nos embelesa de Hamlet, de la Iliada, y de todas las escrituras y mitologías, es su pensamiento salvaje, indómito, tosco y libre, que no ha sido aprendido en la escuela, ni pulido y refinado por el arte. Un libro verdaderamente bueno es algo tan ferozmente natural y primitivo, misterioso y maravilloso, fértil y celestial, como un liquen o un hongo.” Como esta novela.
 

miércoles, 18 de mayo de 2016

En el diván...


Despiertas dentro de una mazmorra, amarillento, piensas que incluso te han extirpado un riñón. De la oscuridad surge, de repente, una voz familiar, la voz de un libro que lleva tu nombre. ¿Cómo se titula y quién lo editó?

Sospecho que se trata de Kwass o el arte combinatoria. Lo ha editado palimpsesto 2.0, una brava editorial sevillana. Juan Luis Gavala, ese insensato, es el culpable de que ambos nos encontremos ahora en este trance.

¿Hace cuánto que ese libro y tú se conocen?

Demasiado. Todo debió de empezar allá por el año 2008. Estaba escrito que teníamos que acabar de esta manera.

¿Cómo crees que sería tu vida si no lo hubieses publicado? 

Creo que entonces no habría tenido ocasión de conocer a un puñado de gente de lo más encantadora (aunque tampoco a los cabrones que han acabado encerrándome aquí)

¿El mundo sería un lugar más feliz sin libros de tu autoría, entonces?

Mucho más hermoso y armónico, sin duda. Kwass es un chirrido, una disonancia. [...]

domingo, 7 de febrero de 2016

Una insólita reunión



insólito, ta
Del lat. insolĭtus.
1. adj. Raro, extraño, desacostumbrado.

Desde que hace ya casi un año se nos ocurriera reunirnos cada mes en una librería para celebrar los jueves librerantes han sido unas cuantas las ocasiones —una cada mes, para que no se olviden de nosotros, descansando agosto, diciembre y enero— en las que, con esta excusa, la de reunirnos porque sí, nos hemos juntando en torno a nuestros libros autores, editores y libreros. Cada uno de los jueves —que no suelen, por cierto, caer en jueves—, un tema.   El último, este miércoles pasado, fue en torno a lo insólitoEnrique García Ballesteros, Julio Ángel Olivares, Diego Luis Sanromán y Ramón Mayrata se aproximaron a través del cine, la literatura y la fantasmagoría a este escurridizo y, por momentos, inquietante tema.

Como no tenemos fotos (la becaria, apuntito ya de ser fulminantemente despedida, ha vuelto a fallar con la cámara), en esta ocasión se lo vamos a contar con el audio del encuentro (la grabadora sí tenía batería).

Así, esto fue, más o menos, lo que pasó; por partes:







viernes, 15 de enero de 2016

¡ENCERRADLOS a todos! Pierre Clémenti en las cárceles italianas.


 

I


            D’où vient la prison? Je répondrai : « D’un peu partout ».
Michel Foucault



           

El veinticuatro de julio de 1971 Roma amanece bajo un calor asfixiante. En pleno corazón del verano, Italia bulle todavía sobre los rescoldos del autunno caldo. Aún no se han enfriado los diecisiete cadáveres de Piazza Fontana, Valpreda está en el trullo y a Pinelli la pasma le ha enseñado en qué consiste practicar el vuelo sin motor. Una vez más el Estado italiano le ha declarado la guerra abierta a su sociedad civil, y de momento parece ir ganando. Gladio hace de las suyas y se encarga de aplastar a esas fuerzas subversivas que la burocracia sindical y estalinista no consigue encauzar de manera eficaz. La mafia, la extrema derecha y las fuerzas del orden oscilante, bajo la protección de la CIA, llegan a donde no alcanzan los esfuerzos recuperadores de las viejas organizaciones de la clase obrera. Las cárceles de toda la península empiezan a llenarse de rebeldes, pero la ola represiva barre también con todo aquello que pueda identificarse de lejos o de cerca con estas nuevas clases peligrosas. Puede que los hippies, los fumetas, los capelloni no constituyan más que la periferia lúdica del movimiento, pero su rechazo del trabajo y de las instituciones tradicionales del viejo orden burgués los convierte cuando menos en enemigos potenciales del Estado asediado. Carne de talego, pues.

            Así que situémonos. Veinticuatro de julio de 1971, primera hora de la mañana, Roma, número cuarenta y cuatro de la via di Banchi Nuovi, el comienzo de lo que en otra época se conocía como “via papalis”, un punto más o menos equidistante entre el lugar en el que el puente del Príncipe Amadeo cruza el Tíber y la famosa Piazza Navona. El centro del centro de un país que está viviendo los efectos de una contraofensiva contrarrevolucionaria. Un coche se detiene ante el portal de este viejo edificio renacentista ubicado entre los palacios Taverna y Farnèse: la guardia di finanza, los estupas italianos, han recibido información de que en uno de los apartamentos del inmueble se consumen sustancias estupefacientes ilegales de forma regular. El piso en cuestión está a nombre de una tal Anna Maria Lauricella, una joven a la que en las calles del Trastévere se conoce como la Medusa, tal vez por esas guedejas de color escarlata que la mujer acostumbra recoger en un moño vertical en lo alto de la cabeza. El teniente Betti hace sonar el timbre y un chavalín de unos cinco o seis años abre la puerta. El crío se llama Balthazar, como el burrito de la película de Bresson, Balthazar Clémenti.     
 

http://detour.es/tiempo/diego-luis-sanroman-pierre-clementi.htm



[Este prólogo corresponde al libro de próxima aparición de Pierre Clémenti, que publicará Pepitas de Calabaza].

jueves, 17 de diciembre de 2015

El sobrecogimiento literario. Entrevista en el programa Sobretextos

Audio de la entrevista sobre Kwass para el programa Sobretextos, de UniRadio Jaén, con Julio Ángel Olivares. 

http://uniradio.ujaen.es/audio/download/5766/SOBRETEXTOS%20DIEGO.mp3

CLIC sobre la imagen para escuchar la entrevista

lunes, 2 de noviembre de 2015

ENTREVISTA con Ana Gorría para Tamtam Press.




—Tu primer libro de relatos, “Convertiré a los niños en asesinos”, se enfoca hacia el problema del mal en lo cotidiano, ya desde su título haciendo referencia a un asesino en serie  David Richard Berkowitz. ¿Qué buscas encontrar en esta búsqueda narrativa?

—Me interesa sobre todo lo que me asusta, me asquea o me repele. La escritura nos permite acercarnos a la violencia o la muerte –o el mal, como tú señalas– y al mismo tiempo mantenernos a salvo parapetados tras el teclado. Los niños asesinos se abría con un par de citas: una era de Robert Louis Stevenson; la otra, de un tal Óskar Ovseyenko, afirmaba que la literatura es ventriloquia. Tal como yo la interpreto, la frase tiene un doble sentido. Por un lado, hay que tomar lo de “ventriloquia” en sentido estricto, literal; es decir, que se trataría de hablar con el vientre, con las tripas. Pero por otro lado, hace referencia a ese emborronamiento de las identidades que se produce con el hecho narrativo mismo. No sé si me explico: la escritura sería como un teatrillo en el que no queda claro quién maneja los hilos, quién habla por boca de quién. ¿Es el autor el que habla a través de los personajes? ¿O es a la inversa? ¿O ninguna de las dos cosas?

NOVEDADES. Gira de Presentaciones de Extraño Oeste.