viernes, 15 de septiembre de 2017

TEXTO de la presentación de Ladran los hombres en Madrid - Javier Sáez de Ibarra.







Diego Luis SANROMÁN, Ladran los hombres, Pepitas de calabaza, 2017.
Doce relatos en este libro como las campanadas que anuncian el advenimiento de un mundo que no creíamos posible.

Como una distopía que no necesita un cataclismo. El fracaso no es exterior, no es natural, no es tecnológico (si es que ya no son la misma cosa), ha sido emitido desde dentro.

Nuestros corazones se han vuelto fríos. Todo es frialdad.
Lo que llamamos amor parece haberse evaporado, las rutinas lo han sustituido.
Aquí ya nadie se besa, nadie se acaricia, nadie se ayuda, nadie se abre, nadie se quiere.

Una falta de amor que se acompaña de otras censuras: la rotundidez de esta sentencia de un personaje: “Mucho he vivido entre los hombres y no he visto nada que fue libre, bueno, franco, sincero”.

La mayoría no se ha dado cuenta, todavía.
La mayoría, que son los otros, no lo sabe.

El mundo guarda celosamente sus apariencias. Construye mascaradas. Se nos dice en un cuento: “La normalidad nos ciega”.

El mundo mantiene las jerarquías a la hora de comer. Mantiene cierto orden, las banderas, los ejércitos, no todos son tan listos como Ubú, mantiene la diferencia entre el teatro y la calle. Mantiene las familias.

En ese mundo ya ladran los hombres. Y los perros llevan calzoncillos. O es cuestión de tiempo. Porque, como se nos dice, “Hace falta tiempo para que pase el tiempo”.

martes, 11 de julio de 2017

Pierre Molinier / Raymond Borde (1966)




"Oscuridad absoluta. Se enciende un proyector. Ha sido manipulado para producir el efecto de la linterna de un ladrón, con un círculo de luz cruda. Este proyector va a explorar el cuarto de Molinier, sumergido en la penumbra, con la mirada del voyeur, y nos mostrará los muebles macizos […], el maniquí pequeño […], la cruz sobre el lecho, etc. Y finalmente: sobre la cama, las piernas de una mujer enfundadas en medias negras entrelazadas a las piernas del maniquí grande; un cuadro de Molinier, también descubierto por la linterna del ladrón […].

Planos de conjunto sucesivos de tres o cuatro cuadros del mismo tipo. Estos cuadros ocuparán toda la pantalla, sin que se vea el marco, y pasaremos de uno a otro mediante fundidos encadenados con el fin, si es posible, de enmarañar de nuevo las formas femeninas. En el último cuadro, rápido fundido a negro.

Sobre un pedestal cualquiera, una estatua de tipo porno, en escayola sulpiciana o en porcelana, representa a la mujer aborrecible: una madre con sus hijos o una Virgen con el niño. […] Molinier destroza la estatua a balazos disparados desde cerca.

Sobre la cama, Molinier ha dispuesto el “gran ceremonial”. Se trata del maniquí nº 2 (tamaño natural) formado por:
-         unas piernas enfundadas en medias negras,
-         seda negra arrugada en lugar del busto,
-         el rostro, con su crespón de viuda,
-         flores artificiales.

sábado, 27 de mayo de 2017

FICCIONES. Micropornmutaciones #1



 
Dijiste que me dejarías seco.
Que me lo comerías todo.
Que me sorberías hasta los tuétanos.
Y se ve que tú no eres de las que echan la lengua al aire.
Así que aquí estoy ahora.
Media cáscara de nuez balanceándose tristemente sobre su panza arrugada.


sábado, 18 de marzo de 2017

ENTREVISTA sobre la Filosofía para Entre Estudiantes.





Con la LOMCE, la Filosofía ha sido una de las titulaciones más perseguidas, ¿qué futuro crees que depara a estos estudios?
García Calvo decía que el Futuro es de Ellos, del Dinero: es la Muerte. Y en cierto modo, como la Muerte, ya está escrito. Pero por ceñirme a lo que me preguntas, el porvenir de la filosofía en los actuales planes de estudio, y no solo el suyo, se encuentra en una situación de indefinición e incertidumbre. Nadie tiene muy claro lo que ocurrirá tras la paralización de la LOMCE, aunque si tomamos como criterio la deriva que ha sufrido la materia en los últimos tiempos, cabe esperar que no salga muy bien parada. No obstante, más fácil que hacer pronósticos, es señalar lo que ya está ocurriendo. La Filosofía ha quedado muy demediada en el Bachillerato y prácticamente ha desaparecido de la ESO. Tras la implantación de la asignatura de Valores Éticos en esta etapa, los departamentos de Filosofía se han convertido en departamentos subsidiarios del de Religión. De esta suerte, la filosofía queda convertida una vez más en “sierva de la teología”. 

¿En qué medida pueden los filósofos ayudar a mejorar la sociedad?
Difícil decirlo. “Mejorar la sociedad” es una expresión que me produce casi tanto recelo como la palabra “futuro”. En cualquier caso, yo diría que el ejercicio de la filosofía –y no necesariamente los filósofos- puede y debe contribuir a volvernos más lúcidos, menos manipulables. Hasta qué punto algo así puede redundar en beneficio de una “sociedad bien ordenada”, depende en buena medida de qué concepto se tenga de “buen orden”. Acuérdate de la hormiguita aquella de la película Antz: un excesivo cuestionamiento de su condición de obrera acababa por poner patas arriba todo el hormiguero.  

jueves, 16 de marzo de 2017

Torrente, fulgor, grito. Algunas notas sobre Historia del ojo de Georges Bataille.




C’est trop dur à penser un corps
sans commencement ni fin,
 c’est insupportable à penser
Roland Barthes

La littérature est même, comme la transgression
de la loi morale, un danger. Etant inorganique,
elle est irresponsable. Rien ne repose sur elle.
Elle peut tout dire
Georges Bataille





Preguntarse con el viejo Platón de la Gran Crisis: ¿existe la Idea del vello púbico, del lodo, de la inmundicia o de lo excrementicio? ¿Hay algún saber que pueda enredar entre sus mallas conceptuales la mierda y el vómito? ¿Pueden siquiera nombrarse los movimientos corporales que asociamos con lo sórdido, con los humores del bajo vientre? Si la respuesta es sí, ¿de qué tipo de jerga pringosa habríamos de servirnos? ¿Qué saber puede ser este? ¿Y qué sentido tiene?

Lo que se descompone, lo que me descompone, lo que trago y excreto, que es mío y luego ya no. A lo que llamo YO pero luego ya no. Lo que me pone en cuestión, lo que me saca de quicio y pone mis fluidos en comunicación con el fluir perpetuo del ser, lo que me disuelve en la corriente continua de una intimidad sin límites. La intensidad de la vida en una tensión insoportable, el deseo de la aniquilación que engendra la aniquilación del deseo. Lo que ansío hasta romperme y que por eso me angustia. 

Bataille lo sabía bien: se trata de buscar en los límites del lenguaje un lenguaje de los límites que irremediablemente terminará por abocarnos a un silencio extático. A la postre, una experiencia inefable y de lo inefable. Así también, Historia del ojo.



http://detour.es/paisajes/diego-luis-sanroman-georges-bataille-historia-del-ojo.htm

sábado, 4 de febrero de 2017

Manifiesto Vacío. Génesis IV.





Dios dijo: “hágase el vacío”
y se limpió las migas de la pechera.

Dios dijo: “hágase el vacío”
y como si nada.

Dios dijo: “hágase el vacío”
y se alejó silbando.

Dios dijo: “hágase el vacío”,
pero sin despeinarse.


Dios dijo: “hágase el vacío”
y más de doscientas personas perecieron en el tumulto.


jueves, 26 de enero de 2017

Manifiesto Vacío. Génesis III.





Dios dijo: “hágase el vacío”,
pero no eran más que gases.

Dios dijo: “hágase el vacío”
y golpeó con la cucharilla el borde de su taza de té. 

Dios dijo: “hágase el vacío”
y se oyó la esquila de un leproso.

Dios dijo: “hágase el vacío”,
pero solo el terrorista comprendió el mensaje.

Dios dijo: “hágase el vacío”
y ¡pum!



sábado, 21 de enero de 2017

Manifiesto Vacío. Génesis II.





Dios dijo: “hágase el vacío”
y tiró de la cadena.

Dios dijo: “hágase el vacío”,
pero solo se hizo un silencio de muerte.

Dios dijo: “hágase el vacío”,
pero nada.

Dios dijo: “hágase el vacío”
y parecía una de esas enfermeras que se ven en los carteles de los hospitales.

Dios dijo: “hágase el vacío”
y el ángel Anauel pensó: “ya te vale”.